Quienes Somos

 

Hōma es un espacio de ambiente cálido y cercano, creado para la práctica y enseñanza del Yoga Iyengar donde queremos transmitir e inculcar la práctica disciplinada y constante, para a través de ella conseguir y encontrar todos los beneficios del yoga.

Nuestra sala cuenta con todos los implementos requeridos para el método y tiene una capacidad que permite una enseñanza personalizada, atendiendo a las necesidades de cada alumno.

Sus profesoras Francisca Edwards y Manuela Prieto son certificadas bajo la tutela de José María Vigar, profesor senior, discípulo directo de B.K.S Iyengar, quien estudió junto a él durante 25 años.

 

 

Instructoras

 

Francisca Edwards

Licenciada en Artes visuales de la Universidad Católica Chile y luego con estudios en educación en la misma institución. Ejerció como profesora de artes en un colegio durante 15 años.

En paralelo a sus estudios conoció el yoga Iyengar y comenzó a practicarlo el año 2001 y da clases desde el 2004. Cuenta con una larga experiencia en clases para embarazadas y adultos mayores así como en principiantes y alumnos avanzados. Es certificada bajo la tutela del profesor Senior José María Vigar, obteniendo el grado de Junior ll en 2015.

Disfruta haciendo clases, acompañando los procesos individuales de cada alumno, siendo testigo de cómo el yoga realmente “transforma” a quien lo practica con devoción. Es una transformación profunda, tanto en el ámbito físico, como mental y espiritual.

“Soy una agradecida de que la vida me haya puesto en este camino y por eso me siento con la necesidad de compartirlo…”

 

Manuela Prieto

Estudió Teatro y Pedagogía (con mención en movimiento) en la U. Finis Terrae. Desde el año 2001 es bailarina aficionada de la Escuela Moderna de Música. Luego viajó a Austria y Bolivia para seguir profundizando en el área de la danza-teatro, disciplina en la que dio clases hasta el año 2015 con profunda pasión y dedicación.

El año 2009 se fue a vivir a Australia y conoció el yoga, y desde ese momento supo que era lo que quería hacer para el resto de la vida.

Cuando volvió a Chile siguió dando clases, y también sintió la necesidad de seguir avanzando y profundizando en el yoga; y así fue guiada por su gran amiga y colega Fran Edwards, ahí comenzó su camino en el método Iyengar.

“El yoga me inspiró para compartir la alegría y nobleza de la vida.” Hoy es certificada de Introductorio II bajo la tutela del profesor senior José María Vigar.

“Soy inmensamente feliz haciendo clases, amo lo que hago y creo que el yoga permite redescubrir una sensación de plenitud en la vida…”